Revocación de acuerdos en las Comunidades de Vecinos

Revocación de acuerdos en las Comunidades de Vecinos

Siguiendo la estela del artículo que escribimos hace días en nuestra web sobre ejecución de pactos o acuerdos decididos en las juntas de propietarios de una comunidad que puedes leer aquí: https://canalgestion.es/ejecucion-de-acuerdos-en-las-juntas-de-propietarios/ , el día de hoy me vais a permitir charlar de la revocación posible de la ejecución de tales pactos. Aí que a continuación, con ayuda de nuestros expertos en administración de fincas que siempre nos asesoran con sus investigaciones sobre jurisprudencia en el tema, vamos a intentar desgranar ciertas cuestiones por lo que respecta a la revocación de los acuerdos o pactos acordados en las comunidades de propietarios.

Lo primero que nos explican nuestros administradores de fincas en Madrid que tenemos que tener claro es el significado de la figura de la revocación. “Se conoce como revocación a la acción y efecto de anular, que significa dejar sin efecto alguna cosa, un acto o bien una acción, como una resolución orden o bien sentencia judicial.”

En una Comunidad de propietarios se puede anular la ejecución de un pacto o a cuerso revocándolo, en la comunidad de vecinos existe la posibilidad volber a votar una segunda vez una resolución sin ningún tipo de límite, además, este acto no supone un un abuso de derecho, siempre que se cumplan todos los requisitos que nos vamos a encontrar en la ley de propiedad horizontal y eso es simplemente incluir la propuesta nuevamente en el orden del día y siempre y cuando los pactos o acuerdos que se vayan a anular no estén ya ejecutados.

Que restricciones pudiese existir en la revocación de los pactos.

Que esta revocación no conlleve un perjuicio real para ciertos dueños que haya conseguido a través de un pacto acordado en una situación que la Comunidad tiene obligación de respetar, eso sí, partimos de la base en la que no existen pactos nulos de pleno derecho, sino más bien susceptible sde anulación , para que se pueda dar la figura de la revocación, es decir que para que se pueda impognarm tiene que esistir la posibilidad de que el acurdo pueda perjuficar a uno o varios de los propietarios.

Otra cuestión a examinar es el género de quorum preciso para la revocación. En un caso así vamos a deber tener en consideración lo que se decide por las mayorías simples, mayorías cualificadas o bien unánimemente. Por servirnos de un ejemplo, si la adopción de un pacto se hizo por el noventa y cinco por ciento de la mayor parte de los dueños y sus factores en segunda convocatoria (mayoría simple), va a bastar para su revocación el cincuenta y uno por ciento de la mayor parte simple de los dueños presentes y representados con derecho a voto en segunda convocatoria. Se aplica el artículo ciento setenta y siete de la ley de propiedad horizontal y de esta forma consecutivamente.

Repetimos lo expuesto previamente, mientras que no se ejecuten los pactos, la Junta de vecinos en su asamblea pueden aprobar y después rehusar consecutivamente un tema determinado. Temas que requerirán para su revocación exactamente las mismas mayorías, mayoría simple, mayoría cualificada o bien unanimidad. Temas tan variados como puede ser la instalación de un elevador, eliminación de barreras arquitectónicas, exoneración de gastos comunes, pactos para el cerramiento de una terraza, etcétera

Veamos ciertas cuestiones que puede ser de interés:

La concesión del empleo y uso exclusivo de un patio de uso denominado común a un dueño, no se puede una vez que ha pasado un tiempo, corregir y estimar recobrar el factor común contra los comuneros favorecidos. Ya no se podría recobrar el patio pues se precisaría la unanimidad. Solo podría ser anulada la resolución si el patio finalmente se va a destinar a actividad diferente a la que fué autorizada en la correspondiente junta o que en un momento determniadose realizasen obras fuera de lo previsto o que haya existido un abuso por la parte del dueño.

Si en una Junta se ha presupuestado una cantidad determinada para efectuar obras y estas aún no han sido terminadas o ejecutadas se podría con exactamente la misma mayoría cancelar dicho resolución presupuestaria y devolver a los dueños lo que han adelantado o bien pagado.

La Junta de dueños no puede anular un pacto donde se entrega permiso de instalaciones y obras a un dueño de un local, si dicho dueño p ropietario sobre la base del mismo, realizó un contrato de alquiler sobre dicho local para cierto negocio. Los pactos de una Junta son de obliado cumplimento para todos los vecinos, ahora bien, siempre y cuando estos acuersdos adoptados no afecten a los derechos que van contra los llamados “actos propios”, lo que acarrearía además de esto a un grave perjuicio económico para un dueño que ha actuadoteniendo en cuenta y en cosideración del primer pacto de la Junta de de vecinos
.
Las revocaciones también pueden afectar en un instante determinado en el tiempo al cese y nombramiento por contrato de un nuevo administrador, por poner un ejemplo, si en su día se adoptó el pacto de finalizar el contrato con el administrador, se realiza una segunda junta extraordinaria donde hay un empate y se realiza una tercera junta con el voto conveniente a seguir en el puesto el Administrador, el válido conforme a la ley es el ultimo acuerdo, eso sí, a menos que la resolución del nuevo nombramiento de un administrador de fincas tenga efectos legales desde la primera de las juntas Junta donde se acordó la resolución de cesar al actual administrador.

Si en una Junta bien ordinaria o bien extraordinaria se aprueba una obra, por poner un ejemplo, dotar a la finca de un ascensor y se verifica que es preciso la aplicación de algún tipo de nuevo elemento adiccional a la obra, precisa para exactamente el mismo tratamiento, lo más recoemndable es celebrar otra junta o asamblea para aprobar la ampliación pertinente, para esto solo es preciso que sea aprobada por las mismas mayorías con las que se aprobaron las primeras obras. Si hay vecino que no están deacuerdo y deciden votar en contra, deberán admitir la postura de la mayor parte. Si alguno de los vecino que votan en contra dejase de abonar la derrama por la una parte de la futura ampliación de la obra se puede hacer la pertinente certificación de la deuda para empezar el todo del correspondiente procedimiento judicial.


Se pueden anular todos aquellos pactos que la Junta haya aprobado previamente siempre que no haya una sentencia judicial por el medio. Si existiese esta sentencia no se podría regresar a resolver un tema aprobado o bien negado en exactamente la misma.
Se puede anular la resolución tomada en firme en una Junta de vecinos, ahora bien, si el pacto de la Junta en su instante ha creado un un beneficio de tipo material a favor de un tercero, no cabe que entonces se decida otra cosa, pues ello acarrearía un perjuicio económico para uno de los propietarios que ha logrado un acuerdo con la comunidad que debe ser respetado ya que son actos jurídicos vinculantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *